Por Silvia Bacher
"Internet no es un buen lugar para hacer amigos si uno es un niño", advierte Luis María Pescetti, uno de los referentes vernáculos en literatura y música infantil. Lo dice con conocimiento de causa: es que en un momento su sitio "fue visitado por chicos de diferentes países que tomaron la página como un chat (que no lo es). A los pocos días, empezaron a llegar mensajes de jóvenes cada vez más grandes. La franja de edades pasó de 9 años a más de 20. Todo ocurrió muy rápido -afirma-. Con algunos mensajes no podía estar seguro de si eran de niños. Otros francamente no parecían escritos por un niño, aunque la persona asegurara serlo (es raro que un niño redacte un correo así: "Hola, soy un niño, quiero conocer etc.")". Por eso, Pescetti borró los mensajes que contenían datos personales o propuestas de citas y escribió reglas advirtiendo, entre otras cosas, que chicos y jóvenes no pusieran sus datos personales. "Esto lo hice no sólo para cuidar a quienes los escriben, sino también para cuidar el blog . Pasó lo que pasa en todo Internet: hubo mensajes spam y gente que quiso ...